Vitalidad y nutrición: dos pilares fundamentales de los alimentos saludables | JANUS
Janus Proyecto Rural Integrador es una granja sustentable, sostenida en los principios de la Agricultura Biodinámica, donde producimos alimentos vitales y nutritivos sin presencia de agroquímicos, con un modelo de intercambio y consumo responsable basado en CSA, la Comunidad que Sostiene la Agricultura, ubicada en la provincia de Río Negro, Patagonia Argentina.
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Vitalidad y nutrición: dos pilares fundamentales
de los alimentos saludables

Vitalidad y nutrición: dos pilares fundamentales
de los alimentos saludables

Cómo integrar los componentes de un sistema de intercambio complejo que nos permita obtener y aprovechar los alimentos saludables que favorecen nuestro mejor estado del cuerpo y el espíritu

JANUS Proyecto Rural Integrador fue concebido a partir de la articulación de nuestros Cuatro Pilares Fundamentales, cuyo aspecto más importante es la producción sustentable de alimentos vitales y nutritivos. Para lograrlo elegimos el modelo que para nosotros representa la mejor alternativa disponible dentro de las diferentes opciones de la Agroecología: la Agricultura Biodinámica. Y para compartirlos elegimos CSA: un modelo de intercambio entre productores y consumidores, una modalidad asociativa a través de la cual abastecemos a más de 40 Familias Asociadas: el sostén de los alimentos vitales y nutritivos con una Entrega Semanal durante todo el año, compuesta por alimentos frescos y productos elaborados.

 

Según Rudolf Steiner —creador de la Agricultura Biodinámica en 1924, hace casi 100 años— los Alimentos de calidad para un pensar, sentir y hacer satisfactorio que incorporamos cumplen dos funciones íntimamente relacionadas: ser vehículo de la nutrición que nuestro espíritu necesita para desarrollarse y otorgar la vitalidad que nuestro cuerpo necesita para funcionar, dos aspectos esenciales de nuestro ser-en-el-mundo.

 

“(…) Porque se suponía que lo más importante en la alimentación —no tomen a mal que diga estas cosas tan llanamente— era aquello que se come diariamente. Claro está que lo que se come diariamente no deja de ser importante, pero la mayor parte de lo que se come diariamente no tiene como finalidad el ser asimilado por el cuerpo en forma de sustancia, para ser depositado en el mismo, sino que la mayor parte tiene el fin de ceder al cuerpo las fuerzas que contiene, de animarlo y moverlo. Y la mayor parte de lo uno ingiere de este modo, en realidad se vuelve a eliminar; de modo que es preciso decir que no se trata de recibir una influencia materialmente ponderable en el metabolismo, sino de que podamos incorporar con los alimentos, en la forma debida, la vitalidad de sus fuerzas. Porque esta vitalidad la necesitamos, por ejemplo, cuando caminamos, o cuando trabajamos en general, cuando movemos los brazos. (…) lo incorporado a través del estómago es importante debido a que tiene vitalidad interior como un combustible y confiere al cuerpo las fuerzas para la voluntad que obra en él.”
Curso sobre Agricultura Biológico-Dinámica, 1924.

 

Nutrir el cuerpo para una vida espiritual saludable

Poco a poco la realidad nos va mostrando cuál es el camino de articulación —a transitar conscientemente— para obtener los mejores resultados a la hora de lograr beneficios para toda la comunidad, integrando paso a paso las diferentes herramientas disponibles, a través del diálogo y la construcción colectiva de saberes entre los diferentes sectores involucrados en las cadenas de producción y consumo.

 

El pasado 14 de febrero se llevó adelante en la ciudad de Córdoba un Seminario Frutihortícola organizado por la Federación Nacional de Operadores de Mercados Frutihortícolas (FENAOMFRA) en la que asistieron asociaciones, cámaras y referentes de las distintas entidades vinculadas al mundo de las frutas y las verduras en nuestro país. El Colegio de Nutricionistas de Buenos Aires fue una de las entidades presentes y su presidenta María Laura Chiormi explicó el porqué de su presencia en la siguiente noticia del portal especializado Revista interNos“Los nutricionistas tenemos que estar más cerca de los productores, no podemos recomendar un producto si no sabemos cómo funciona la cadena”.

 

“Si bien en los últimos años se multiplicó la cantidad de información disponible y crecieron las tendencias “fit” en nuestro país, existen todavía problemas estructurales en lo referido al consumo de frutas y verduras. Para la nutricionista es importante abordar las múltiples dimensiones que implica fomentar un consumo más saludable, el cual no se restringe a promocionar los beneficios nutricionales de estos alimentos, sino que requiere trabajar en variables relacionadas al precio y la accesibilidad de los productos (en comparación a los ultraprocesados) y a los hábitos de compra y preparación.”

 

Por otro lado, en nuestra la Patagonia —una de las importantes regiones productoras de alimentos frescos como frutas, verduras y hortalizas— avanza la implementación de iniciativas que promueven la integración de los diferentes actores de la cadena productiva con los actores institucionales, con el objetivo de hacer llegar alimentos de calidad a miles de beneficiarios a través de alianzas como la que impulsa nuestra provincia: Río Negro: Por un convenio entre la Federación de Productores y la provincia, las escuelas están recibiendo peras y manzanas, provincia pionera gracias a la voluntad y el esfuerzo de cientos de productores sustentables que vienen desarrollando con éxito modelos que permiten Adentrarse en la complejidad sustentable de la Agroecología.

 

“Así lo entendió Carlos Banacloy, ministro de Producción y Agroindustria de la provincia, durante la primera entrega de fruta en una escuela de Viedma. “Este es el inicio de un camino que nos propuso la gobernadora Arabela Carreras, acercar los productores rionegrinos a la comunidad. Estamos felices que puedan llegar a sus casas y contarles a sus familias: esta manzana es de Río Negro, ustedes son nuestros comunicadores del futuro, quienes contarán que recibieron una manzana directo de los productores”.

 

Siguiendo con iniciativas patagónicas con proyección nacional, destacamos el incansable trabajo que viene realizando Mi comida me sana, promovemos salud, una ONG sin fines de lucro con base en la ciudad de Neuquén y más de 5 años de trayectoria institucional, constituida alrededor de un grupo de promotores de la alimentación saludable, nucleados alrededor de la figura del Dr. Luis María Delupi, impulsor y actual presidente de la institución, desde donde se difunde información a través de diversos medios de comunicación: redes sociales, canal propio en Youtube, columnas en medios radiales, televisivos y escritos. La ONG Viene realizando más de 200 charlas y talleres en diferentes lugares de la Argentina, además de seminarios sobre alimentación y depuración corporal en universidades y diversos organismos gubernamentales e instituciones médicas y educativas. Compartimos algunas de sus creencias explicitadas en el sitio web oficial Mi comida me sana:

 

– Creemos indispensable practicar la gran enseñanza de que “el alimento es nuestra medicina”, eligiendo una alimentación fisiológica, vitalizante, nutritiva, reparadora y respetuosa con el medio ambiente.
– Creemos que podemos recuperar nuestra salud desde la aceptación y empoderamiento, trabajando conscientemente sobre nuestra alimentación y demás hábitos de vida saludable.
– Creemos que debemos hacer uso de las múltiples herramientas médicas a nuestro alcance, sin quedar limitados a la cirugía o la terapia farmacológica como las unicas ocpiones.
– Creemos que debemos “ayudarnos” a extirpar el miedo impuesto al no cambio y dejar de defender lo establecido como la única verdad.
– Creemos en el indelegable rol de ser protagonistas y creadores de nuestras vidas.

 

Cocinar sin cocina, ¿transformar sin fuego para no perder vitalidad?

 

Retomando la idea de la vitalidad presente en los alimentos, cuyos beneficios recibimos al ingerirlos, existen diferentes líneas de trabajo tanto médicas como gastronómicas —serias y documentadas basadas en evidencia científica— que promueven la preparación y consumo de alimentos crudos, sin cocinar, cuyo límite de cocción se ubica en una franja entre 42 y 45 °C, temperatura a partir de la cual algunos de los alimentos cocidos pierden gran parte de su vitalidad, nutrientes y bondades. Un ejemplo vivo de este abordaje desde la gastronomía puede conocerse en la noticia del diario Río Negro ¿Cocinar sin fuego? La neuquina Nathalia Silva comparte su especialidad, en la que es posible conocer la trayectoria y especialidad de la reconocida referente de la alimentación consciente.

 

“El alimento para ella va más allá de la nutrición, es una herramienta, por lo tanto hay que saberla usar. En el alimento se encuentra todo y de éste depende el tipo y calidad de vida. Su metodología es sencilla aunque intensa, la conciencia. Un paso para la generación de mayor autonomía personal es el estado de conciencia permanente. Propone hacer pruebas en los cuerpos, experimentar y dejar de lado las decisiones que tomó del mercado que estandariza cantidades, porciones, sabores y marcas. Cada alimento que se incorpora, afectará al cuerpo, a la mente, germinando o no el deseo como el plan vital.”

 

Otra referencia regional con proyección nacional ineludible es la Escuela de Cocineros Patagónicos, la primera institución gastronómica del país en incorporar formalmente a su plan de estudios la temática de la alimentación consciente y saludable, a través de la visionaria creación, en 2016, de la Carrera de Alimentación Saludable, complementando una variada oferta de formación especializada en el sector gastronomía y alimentos.

 

“Todos sabemos que comer de manera más saludable impacta directamente en nuestra salud y que debemos tratar nuestro cuerpo con cuidado y respeto para funcionar al 100%, libre de enfermedades… aunque en la realidad, la mayoría de las personas no saben cómo llevarlo a la práctica. A través de este Programa de Estudios, que contempla no solo recetas de cocina sino también contenidos teóricos que complementan la formación, enseñaremos a diseñar una dieta de transición con el objetivo final de incorporar a nuestra rutina una alimentación consciente, equilibrada y nutritiva, lo que proporcionará una evidente mejora, armonía y equilibrio en el estado general de salud.”

 

En tanto integrantes de la misma cadena de comercialización que venimos describiendo, como consumidores responsables tenemos la capacidad y el compromiso ciudadano de elegir qué alimentos compramos para garantizar nuestra salud y la de quienes nos rodean, buscando un equilibrio para el cuerpo y el espíritu entre la fuerte tendencia del mercado con su sobreoferta de productos ultraprocesados nada saludables y aquellas alternativas orgánicas, vitales y nutritivas que solo pueden ofrecernos los diferentes modelos de Producción Sustentable: un puente necesario entre alimentación Saludable y Consumo Responsable.

 

¿Cómo construimos juntos el modelo sustentable de producción de alimentos que necesitamos? Si logramos involucrarnos con firmeza en una visión de conjunto que logre integrar en armonía las parcialidades productivas en un futuro no muy lejano, deberíamos ser capaces de encontrar mecanismos de interacción y construcción colectiva entre todos los actores involucrados, de manera que nos permita establecer mecanismos virtuosos de convivencia comunitaria en la concreción de un propósito superior para el alimento de nuestro espíritu.

 

 

Los invitamos a compartir, participar, comprometerse y disfrutar de nuestra Experiencia Biodinámica completando nuestro Formulario de Contacto¡Gracias por elegir formar parte de la gran familia Janus!

 



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