Una nutritiva mesa de cuatro patas: alimento, salud, producción, consumo | JANUS
Janus Proyecto Rural Integrador es una granja sustentable, sostenida en los principios de la Agricultura Biodinámica, donde producimos alimentos vitales y nutritivos sin presencia de agroquímicos, con un modelo de intercambio y consumo responsable basado en CSA, la Comunidad que Sostiene la Agricultura, ubicada en la provincia de Río Negro, Patagonia Argentina.
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Una nutritiva mesa de cuatro patas:
alimento, salud, producción, consumo

Una nutritiva mesa de cuatro patas:
alimento, salud, producción, consumo

Acompañamos este proceso de aislamiento social e introspección familiar —propuesto por el gobierno nacional—  mediante el sostenimiento de las comunicaciones habituales, con la misma responsabilidad y veracidad de siempre solo que con menor frecuencia.

Frente a la compleja situación global y sus particularidades locales en relación con la pandemia del COVID-19, cuya continuidad sigue preocupando a todos aún ocho meses después, además de sostener el abastecimiento semanal a nuestras Familias Asociadas: el sostén de los alimentos vitales y nutritivos —a través del Almacén Janus: el primer paso hacia el afuera, plataforma que nos permite seguir sosteniendo con su actualizada impronta el sistema CSA: un modelo de intercambio entre productores y consumidores—, creemos necesario seguir aportando información confiable y de calidad que seleccionamos de diferentes medios, con el objetivo de acompañar a nuestros beneficiarios y público en general en sus búsquedas alimentarias.

 

En un movimiento consciente con el propósito de ensamblar bajo una lógica de ciclos vitales ciertos aspectos que en primera instancia parecen desconectados, vamos a imaginar que estamos mirando con atención una escena familiar cotidiana, por ejemplo una mesa tendida con todos los alimentos preparados y listos para compartir sobre un pintoresco mantel: es importante re-conocer que para llegar a ofrecer esa mesa tendida a los comensales, que se beneficiarán de ella en diferentes niveles, es necesaria una compleja serie de procesos y articulaciones que dependen, entre otras variables, de la implementación de políticas públicas que favorezcan el crecimiento de modelos de producción sustentable, en tensión constante con intereses de grandes sectores de la economía concentrada y de la producción convencional.

 

A primera vista, las cuatro patas que sostienen nuestra mesa serían el alimento, la salud, la producción y el consumo, aunque haciendo más y mejor foco podríamos ver en realidad alimentos vitales y nutritivos, salud integral, producción sustentable y consumo responsable, en una compleja concatenación simultánea y en red de panoramas macro y específicos detalles danzando una coreografía en la búsqueda del sentido.

 

A través de una reciente entrevista,  Algo anda mal. Hoy se subsidian el tabaco y el biodiesel y no el consumo de verduras, publicada en el Diario Río Negro y realizada por Gabriel Esteban González para Télam, nos habla con voz firme entre aromas y sabores Narda Lepes, la reconocida cocinera argentina que acaba de ser distinguida como la Mejor Chef Femenina de América Latina 2020. Es una de las más férreas defensoras de la Ley de Etiquetado Frontal, que ya tiene media sanción del Senado. Narda resalta la necesidad de comer “mucha fruta, mucha verdura, mucha legumbre” y da consejos para los que se animan a incursionar en la cocina.

 

—Comer sano es mucho más caro, ¿no?

—Sí, aunque a mí me gusta decir “comer bien”, no “comer sano”. Comer bien es comer equilibrado y también sabroso. ¡Y simple! Cuando te dicen que hay que tomar tal producto o tal complejo vitamínico porque contiene betacaroteno, es mucho mejor y más barato comer zanahoria o remolacha, que también lo contienen.

También hay que combatir el exceso como modelo, como cuando te muestran en la tele una chorreante hamburguesa séxtuple como lo máximo. A la hora de comer, tenés que pensar más en lo que no comés. Si tu dieta está basada en ravioles, lasaña, milanesa, tarta, lomito, choripán o albóndigas, estás comiendo carne, tomate, queso, papas o harinas en todas sus formas. Entonces, lo que hay que sumar son rabanitos, chaucha, pejerrey, garbanzo, en fin, el producto.

—¿Y cómo se logra ese cambio de hábito?

—Para promover el consumo de vegetales hay que promover “económicamente” el consumo de vegetales. Algo anda mal. En el mundo se subsidian el tabaco, la soja, el biodiesel y no el rabanito, con lo que se lograría que las verduras sean más baratas. Hay que ir al hueso en este tema. El 60% de los vegetales que consumimos provienen de la agricultura familiar, un área a la que los sucesivos Ministerios de Agricultura han descuidado.

 

Retomando como reflexión algunas noticias propias anteriores a la pandemia, por ejemplo ésta: Articulando consumo responsable y políticas públicas, publicada en aquel momento —era enero de 2020 tras conocerse algunas decisiones de política pública implementadas por el gobierno nacional— y que tiene como protagonista al Dr. Luis María Delupi, impulsor y presidente de la ONG Mi comida me sana, recordamos algunas de sus afirmaciones vertidas desde su particular enfoque basado en la idea de salud integral.

 

(…) Luis María De Lupi, experto en alimentación naturista y referente de la ONG Mi Comida Me Sana opinó que la lista es “una medida meramente económica que surge del Ministerio de Economía, no del de salud y que busca ponerle un precio ancla a la mayoría de los “alimentos” que eligen la mayoría de los argentinos y que están reflejados en la canasta básica familiar, buscando resolver la emergencia desde lo económico. Pero está muy lejos de ser un estímulo al consumo de alimentos saludables y nutritivos”.

La lista es un fiel reflejo de lo alejados que estamos de los alimentos saludables. La elección de gaseosas, snacks, galletitas dulces, productos farinaceos, alcohol, postrecitos, jugos, etc., en la lista no hace más que reflejar el diagnóstico preciso del 60% de sobrepeso y obesidad que tenemos los argentinos y de otras dolencias.

 

Delupi desarrolla su enfoque y precisa su método más extensamente en su libro “Elegí sentirte bien”: el Almacén Janus incorpora lecturas saludables, utilizado además como soporte teórico y conceptual del Plan Saludarnos, una plataforma de divulgación que concentra sus actividades profesionales.

 

Nuestro Plan Médico Natural, esta en sintonía con lo que nuestro cuerpo necesita para mantener y/o recuperar el estado de salud.

Nuestro plan esta diseñado para dar respuesta a lo que ser humano necesita desde hace millones de años. Nos basamos en aquellos aspectos que son imprescindibles para el adecuado funcionar de nuestra exquisita maquina corporal.

A través de conferencias, talleres y retiros, te ayudamos a iniciar el camino para la autogestión de la salud.

Estar sanos es nuestro estado natural y nosotros sabemos como recuperar ese estado…

 

Desde que comenzamos con la primigenia idea de crear JANUS Proyecto Rural Integrador, uno de nuestros Cuatro Pilares Fundamentales es la Agricultura Biodinámica, una forma “natural” de producir alimentos vitales y nutritivos con 100 años de desarrollo, creada por Rudolf Steiner en 1924, presente en más de 150 países mediante un sistema/modelo de producción avalado por una certificación de validez global, que garantiza la obtención de alimentos de la mejor calidad posible para el mejor desarrollo de las posibilidades de la especie y el entorno.

 

Una de las enseñanzas fundamentales de la agricultura biodinámica, más allá de los aspectos productivos digamos, es su particular enfoque holístico, integrador, articulador —en este caso estructurado sobre la noción de espiritualidad cósmica propuesta en la Antroposofía, ciencia creada por Steiner—, que posibilita y promueve la creación de redes de intercambio basadas en grupos de pertenencia, operando en simultáneo con propósitos similares, como podemos ver a través de nuestros modelos de referencia, sección donde compartimos solo algunas muestras de la compleja red socioproductiva de la que formamos parte.

 

¿Qué tan lejos estamos en nuestra región de generar nuevas organizaciones de consumidores que promuevan una producción sin agroquímicos y la compra directa de alimentos a un precio justo? Alimentos agroecológicos: la historia de las mujeres de Río Colorado que cambiaron el sistema es una gran noticia, también publicada por el Diario Río Negro, que viene a sumarse a la confirmación de la tendencia del crecimiento de este tipo de emprendimientos de producción sustentable.

 

(…) Como integrante del grupo de mujeres que encendió la mecha para hacer agroecología en Río Colorado, Analía Álvarez opina que “esto dejó de ser una moda y debemos encontrar el verdadero sentido de la alimentación”. “El secreto -asegura- está en el conocimiento de por qué y para qué comemos, qué estamos consumiendo y en nuestra autonomía para decidir. Sabemos que si el producto no tiene tóxicos contiene mejores vitaminas y minerales, que si es de estación tiene la energía de la tierra que necesitamos”.

(…) No es una novedad que las acciones colectivas impactan con más fuerza que las individuales. En lo que atañe a modelos de producción, comercialización y consumo más respetuosos de la salud humana y el ambiente, algunos grupos de productores, técnicos y consumidores de todo el país están “tomando la posta” con experiencias basadas en la agroecología y la soberanía alimentaria, y modos de intercambio en formato bolsón o canasta que ya tienen un destinatario fijo antes de salir a la venta.

 

El mencionado caso de las mujeres de Río Colorado es otro ejemplo, cercano, regional, comunitario, que nos conecta directamente con nuestra iniciativa Comunidades Rurales Sustentables: innovadora propuesta con historia, a través de cual recientemente comenzamos a compartir con el afuera nuestro modelo de trabajo, fruto de un proceso que viene madurando desde 2010~2020: diez años transformando energía en materia, entendido como una posible herramienta que aporte al ecosistema de políticas públicas enfocadas en el desarrollo territorial sustentable.

 

Llegando al “final del ciclo”, y “comienzo del ciclo siguiente”, nos encontramos con un consumo responsable que se complejiza día a día, a medida que como especie humana vamos refinando nuestra capacidad de seguir conociendo para comprender el entorno, y de revisar nuestras interacciones en función evolutiva. Una muestra de ello es Dejá que la Botánica cambie tu cocina: vas a comer mejor, una nota con la sensitiva mirada de la periodista especializada Victoria Rodríguez Rey, que nos acompaña en la experimentación sobre “…el mundo verde consigue maravillarnos siempre. Las plantas son la arquitectura y el placer de nuestra cocina. Dos biólogos nos invitan a potenciar nuestros sentidos. Frente a la falsa diversidad de productos desnaturalizados, que desbordan en las góndolas de los supermercados, hay quienes recrean maneras para descubrir y recomponer la relación con la vida a través de la alimentación en el reino vegetal.”

 

“Cornucopia nace con la idea (y las ganas) de dos biólogos de poner el foco sobre la Botánica que se encuentra oculta en nuestras cocinas, en el afán de enfatizar que las plantas representan mucho más que el fondo verde del teatro de la vida.”

“Para nosotros las plantas constituyen una arquitectura de alimento y placer. El mundo verde consigue maravillarnos siempre: árboles gigantes, pequeñas plantas flotantes, delicadas enredaderas, cactus, orquídeas y palmeras. Si nos centramos en las plantas con flor queda claro que la selección natural ha tomado un plan corporal minimalista (la trinidad conformada por la raíz, el tallo y las hojas) y lo ha llevado a casi todos los arquetipos morfológicos imaginables. Un conjunto común de formas de vida que alberga un cuarto de millón de especies. Las plantas se manifiestan en una gama inefable de expresiones: son capaces de cultivar el amor por las formas extravagantes, las simetrías, los colores y las texturas; brindan sombra, dispensan frutas o se convierten en un paraíso para los niñes: un universo aéreo de escalas y columpios.”

 

Cuanto más claramente tengamos identificadas las condiciones de existencia en nuestras propias prácticas de estas cuatro variables, alimentos vitales y nutritivossalud integralproducción sustentable y consumo responsable, más posibilidades tendremos de intervenir con eficiencia a través de nuestras acciones en la reconfiguración de la realidad, cada quien desde su nivel de conocimiento y responsabilidad.

 

Ofrecemos estas noticias seleccionadas y puestas en contexto como continuidad de la tarea informativa que nos hemos propuesto, basada en nuestros Cuatro Pilares Fundamentales, según los cuales la comunicación integrada constituye una dimensión necesaria que nos permite articular con coherencia el decir y el hacer, con el propósito claro de producir alimentos vitales y nutritivos.

 

Los invitamos a compartir, participar, comprometerse y disfrutar de nuestra Experiencia Biodinámica completando nuestro Formulario de Contacto¡Gracias por elegir formar parte de la gran familia Janus!

 



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