Unión de Trabajadores de la Tierra: UTT, una sigla con sustento | JANUS
Janus Proyecto Rural Integrador es una granja sustentable, sostenida en los principios de la Agricultura Biodinámica, donde producimos alimentos vitales y nutritivos sin presencia de agroquímicos, con un modelo de intercambio y consumo responsable basado en CSA, la Comunidad que Sostiene la Agricultura, ubicada en la provincia de Río Negro, Patagonia Argentina.
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Unión de Trabajadores de la Tierra:
UTT, una sigla con sustento

Unión de Trabajadores de la Tierra:
UTT, una sigla con sustento

Acompañamos este proceso de aislamiento social e introspección familiar —propuesto por el gobierno nacional—  mediante el sostenimiento de las comunicaciones habituales, con la misma responsabilidad y veracidad de siempre solo que con menor frecuencia.

Frente a la compleja situación global y sus particularidades locales en relación con la pandemia del COVID-19 que con preocupación vemos extenderse, además de continuar con el abastecimiento semanal a nuestras más de cuarenta Familias Asociadas: el sostén de los alimentos vitales y nutritivos, a través de CSA: un modelo de intercambio entre productores y consumidores —ya que según la normativa oficial la provisión de alimentos no se encuentra restringida—, creemos necesario que es también nuestro deber seguir aportando información confiable y de calidad que seleccionamos de diferentes medios, con el objetivo de acompañar a nuestros beneficiarios y público en general.

 

Dibujando una tendencia que pareciera haber llegado para quedarse, compartimos iniciativas colectivas que involucran diversos grados de articulación entre aquellos sectores que apuntan a consolidar variados modelos de producción sustentable, junto a estrategias de logística y distribución que buscan la eficiencia en el abastecimiento directo a los consumidores responsables, del mismo modo que nosotros seguimos llegando a las mesas familiares con nuestros alimentos vitales y nutritivos, como lo hacemos desde hace varios años en la búsqueda de respuestas a la pregunta ¿Cómo construimos juntos el modelo sustentable de producción de alimentos que necesitamos?

 

Siguiendo un recorrido ascendente en su posicionamiento en los medios gracias a su activismo en las calles mostrando su existencia, sus propuestas y su razón de ser —producir alimentos sanos sin agroquímicos basados en el modelo agroecológico—, hacia fines de 2018 comenzó a tener aún mayor protagonismo en la agenda de medios nacionales la UTT, Unión de Trabajadores de la Tierra, una organización productiva de base popular —surgida como línea gremial articulada en la CTEP (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular)— formada por familias de agricultores, por trabajadores de la tierra cuyo reclamo original responde primordialmente a la necesidad de acceso a la propiedad de la tierra productiva que trabajan y a pedir apoyo para encarar la transición productiva desde el modelo convencional a la agroecología, atravesados por la equidad de género y el comercio justo, como lo expresan en su sitio web oficial.

 

Somos la Unión de Trabajadores de la Tierra, una organización nacional de familias pequeño productoras y campesinas que nos organizamos, trabajamos y luchamos diariamente por construir otra realidad.
Somos miles y miles de familias que desde los grupos de base (unidad primaria de nuestra forma organizativa) y de manera democrática, construimos nuestras líneas de trabajo para transformar este modelo. Los VERDURAZOS son la forma en la que exponemos nuestra realidad ante la sociedad. Desde nuestro trabajo, desde el fruto de nuestras manos cayosas, que es ni más ni menos que los alimentos, contamos que no somos dueños de la tierra en la que vivimos y trabajamos y por eso presentamos un proyecto de Ley de Acceso a la Tierra, para que por créditos blandos podamos comprar la tierra propia de la misma manera que mensualmente se paga el alquiler.

 

Aunque sus orígenes se remontan a 2010, es recién desde mediados de 2016 es cuando comienzan a hacerse visibles con aquel histórico «El #Verdurazo agrupó a miles de personas en Plaza de Mayo, relatado de este modo por el medio digital La Izquierda Diario:

 

En la mañana del miércoles 14 de septiembre [de 2016], más de dos mil familias organizadas en la Unión de Trabajadores de la Tierra, presentaron un proyecto de ley en el Congreso de La Nación, que exige la creación de un fondo fiduciario que otorgue créditos a los pequeños y medianos productores, para que dejen de arrendar las tierras a tan altos costos y puedan ser dueños de aquellas en las que producen y viven día a día.

Ayer por la mañana, Rosalia Pellegrini, referente de la UTT que forma parte de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), brindó una entrevista radial en donde expresó, “nosotros somos pequeños productores de verdura, de flores, criaderos de cerdos, tamberos, todos agricultores familiares y campesinos que venimos de distintas zonas de Buenos Aires, mayormente de La Plata, Florencio Varela y Berazategui; también de Zarate, Escobar, Mercedes”.

 

Allá por 2018 diferentes medios de comunicación comenzaban paulatinamente a hacerse eco de la presencia de la UTT en las calles y su cada vez mayor protagonismo en las pantallas, parlantes y soportes mediáticos. Uno de los más comprometidos con la causa de los productores agrícolas agrupados detrás de la sigla es la Revista La Vaca, desde donde comenzaron a visibilizarse con mayor profundidad las motivaciones, componentes, familias, rostros, tierra productiva y alimentos que caracterizan a la organización, por ejemplo en El verdurazo: la colonia agroecológica de la UTT en Jáuregui, donde se plantean los temas de fondo:

 

  • La UTT, integrada por unas 10.000 familias, estima que 200.000 pequeños productores, con apenas el 13% de la tierra, cultivan el 60% de los alimentos que se consumen en el país.
  • Más del 70% de ellos no tiene tierra propia sino que alquila.
  • Se van a transferir este año, al campo concentrado, 145 millones de dólares (entre créditos por la sequía y la baja de retenciones a la soja) y nada a pequeños productores, que sufren aumentos del 100% en alquileres, 150% en insumos para producir, y 500% en electricidad. Franz ejemplifica: “En noviembre nos vinieron 7.000 pesos por tres motores. Pasamos a usar solo uno, para ahorrar, y nos vinieron 39.000”.
  • La propuesta de la UTT en números para un Procrear Rural explica que, por ejemplo, con unos 100 millones de pesos (más inflación de los últimos meses) se podrían adquirir 500 hectáreas para 500 familias, capaces de producir verduras para 62.500 familias por año (250.000 personas). Se trata de créditos que cada familia podrá devolver al no tener que pagar ya un alquiler.

 

El programa insignia del agro argentino, Bichos de Campo, a través de su creador y cara visible Matías Longoni abre sus cámaras y micrófonos en la entrevista El agro que no miramos: Qué es la UTT, una organización con más productores que la Sociedad Rural, para dar voz a los miles de integrantes de la organización a través de la voz de Nahuel Levaggi —en aquel momento Coordinador Nacional de la UTT, hoy presidente del Mercado Central de Buenos Aires—, quien presenta un pantallazo de la historia y evolución del colectivo:

 

En este tramo de la conversación se cuela por primera vez la palabra “agroecología”. Cuenta Levaggi que en la UTT han comenzado a trabajar en la producción de verduras bajo esta modalidad productiva, y que los resultados son alentadores porque incluso han podido mantener y mejorar los ingresos de los productores que siguen trabajando del modo convencional.

Para van más lento de lo que quisieran, pues de las 16.000 familias que agrupan solo unas 300 producen bajo los mandatos agroecológicos. La aspiración es ir extendiendo paulatinamente ese modelo para todos. Porque han descubierto, según afirma Levaggi, que las familias ganan así no solo mayor autodeterminación sobre lo que hacen (al quebrar la dependencia de un paquete tecnológico) sino que además les resulta rentable. “Todos nuestros productos siguen vendiéndose a precios populares, porque ahora nosotros tenemos control sobre nuestros costos”, indica.

 

Retomando la ascendente figura de Levaggi nos remontamos a un tema central desde que comenzó la pandemia: cómo garantizar la accesibilidad de los alimentos a un precio justo, para lo cual presentamos una de las estrategias oficiales, comentada también por Revista interNos en su noticia Compromiso Social de Abastecimiento: Una propuesta del Mercado Central para regular el aumento de precios, además de las diferentes estrategias de los mercados concentradores de algunas provincias que están publicando en sus redes sociales las listas de precios mayoristas sugeridos, para que los consumidores tengan elementos de juicio a la hora de la compra y puedan evaluar si los comercios minoristas incurren en excesos injustificados.

 

Nahuel Levaggi, flamante presidente del MCBA, asumió su cargo y rápidamente se enfrentó a dos importantes desafíos vinculados a la Emergencia Sanitaria por el COVID.19: por un lado, asegurar el normal funcionamiento del Mercado reforzando las medidas de higiene y, por el otro, garantizar el abastecimiento de frutas y verduras a la población (el Central suministra alimentos a unas 13 millones de personas distribuidas entre Capital y el Gran Buenos Aires) sin que se produzcan distorsiones de precios por la anormalidad de la situación.

“En el marco de la pandemia tenemos que garantizar los alimentos y el precio justo. Todos nos tenemos que comprometer: las empresas, los productores, los mercados minoristas, todos tenemos que sumarnos a este compromiso”, agregó, destacando la función social de quienes producen alimentos y dándole continuidad a la línea discursiva que mantenía como militante por la agricultura familiar.

 

Los más recientes pasos que continúa dando la UTT la ubican en una posición de liderazgo en el desarrollo de un modelo integral de producción sustentable, que incluye estratégicas gestiones para lograr un sello propio de certificación participativa agroecológica, un escenario tendencia que presentamos previamente en De alimentos, salud, comunicación, certificaciones y mercados. En este caso el tema es retomado por La Nación en Alimentos. La UTT lanzó su programa de certificación de buenas prácticas agroecológicas, en una completa nota con buena información sobre el tema:

 

En la producción agroecológica de alimentos, la confianza entre el productor y el consumidor es un valor que se construye a diario. Sin empresas certificadoras de por medio, las propias organizaciones que promueven esta práctica agronómica que prescinde del uso de agroquímicos acentúan las fiscalizaciones puertas adentro, para que el trabajo resulte sustentable desde el punto de vista ecológico, social y económico.

En esa tarea está la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), que recientemente lanzó un programa de certificación de buenas prácticas agroecológicas para auditar que los productores y las productoras que optan por este sistema agrícola lo hagan a conciencia y respetando todos los parámetros necesarios para que los alimentos que producen puedan ser ofrecidos en los Almacenes de Ramos Generales de la organización.

 

Como complemento de la cadena de comercialización la organización productiva agrícola de base viene instalando sus propios puntos de venta llamados Almacenes de Ramos Generales de la UTT, una vidriera saludable, entre ellos un mercado mayorista en Avellaneda y una serie de locales ubicados en diferentes barrios de la Ciudad de Buenos Aires y otras ciudades, en los que comercializan a precio justo los bolsones de alimentos que producen en las tierras que todavía arrendan en los cordones frutihortícolas de las afueras de grandes ciudades.

 

 

Ofrecemos estas noticias seleccionadas y puestas en contexto como continuidad de la tarea informativa que nos hemos propuesto, basada en nuestros Cuatro Pilares Fundamentales, según los cuales la comunicación integrada constituye una dimensión necesaria que nos permite articular con coherencia el decir y el hacer, con el propósito claro de producir alimentos vitales y nutritivos.

 

Los invitamos a compartir, participar, comprometerse y disfrutar de nuestra Experiencia Biodinámica completando nuestro Formulario de Contacto¡Gracias por elegir formar parte de la gran familia Janus!

 

 

 



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