Ciclos y procesos: la dinámica de lo vital en movimiento | JANUS
Janus Proyecto Rural Integrador es una granja sustentable, sostenida en los principios de la Agricultura Biodinámica, donde producimos alimentos vitales y nutritivos sin presencia de agroquímicos, con un modelo de intercambio y consumo responsable basado en CSA, la Comunidad que Sostiene la Agricultura, ubicada en la provincia de Río Negro, Patagonia Argentina.
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Ciclos y procesos: la dinámica de lo vital
en movimiento

Ciclos y procesos: la dinámica de lo vital
en movimiento

Procuramos analizar en toda su complejidad las interrelaciones sistémicas que subyacen a novedosos conceptos, y otros no tanto, que vienen ganando protagonismo en los medios de comunicación, como Cambio Climático, gases efecto invernadero, ciclo de Carbono, producción sustentable, agricultura regenerativa, alimentos saludables, entre otros

Curiosamente solemos acceder a las grandes discusiones de fondo —al menos aquellas relacionadas con las problemáticas de nuestro quehacer cotidiano—, no siempre a través de la evolución de las políticas públicas implementadas por los gobiernos, que en general llegan tarde a la realidad una vez que emprendedores, trabajadores y agricultores nucleados en grupos y organizaciones de base han hecho por cuenta propia las transformaciones necesarias, sino a través de sus manifestaciones mediáticas más rimbombantes, las que suelen dispararse a causa de un ping pong de titulares y argumentos vertidos a partir de provocativas declaraciones de personalidades y referentes a nivel global, y sus respectivas contradeclaraciones locales.

 

El caso que nos ocupa en esta oportunidad es uno de ellos, por lo que trataremos de ordenar los temas y ofrecerles una visión integral que nos permita aprender juntos y abordar la problemática en su mayor complejidad, en lugar de aceptar como verdades reveladas y sin cuestionamiento alguno los discursos hegemónicos de gobiernos y corporaciones, que fragmentan la realidad en infinitos pedacitos aparentemente inconexos.

 

Antes de entrar en la polémica mediática suscitada, cuyo trasfondo conceptual pone en entredicho diferentes maneras de ver y actuar en la compleja realidad actual de los diferentes modelos de producción que utiliza la agricultura a nivel global, vamos a compartir algunos párrafos del libro “Curso sobre Agricultura Biológico-Dinámica”, la última gran obra creada por Rudolf Steiner entre 1922 y 1924, hace ya casi 100 años, pilar fundamental de la Agricultura Biodinámica, el modelo que hemos elegido desde nuestro inicios para cumplir nuestro propósito fundamental de satisfacer las necesidades de consumo de alimentos vitales y nutritivos de las Familias Asociadas, quienes confían en nuestro modelo de Producción sustentable con despacho eficiente: visite Almacén Janus.

 

“Ahora bien, el crecimiento vegetal sobre la tierra no lo es todo, sino que a determinada región de la tierra corresponde asimismo una determinada vida animal. Al hombre le podemos dejar de lado por razones que saldrán a la luz más adelante, pero a la vida animal no podemos dejarla de lado, porque se da la circunstancia notable de que la mejor evaluación —podríamos decir cósmico-cualitativa— se realiza en la convivencia espontánea en la región, entre la cubierta vegetal y los representantes de a vida animal de esa zona. Se da una relación notable —y yo estaría muy contento de que se verificara, pues seguramente se confirmaría— en el sentido de que cuando se tiene la proporción correcta de vacas, caballos y otros animales en una granja determinada, el conjunto de esos animales proporciona estiércol justamente en la medida necesaria para la granja, necesaria para agregar algo a lo que a sido llevado al caos. Y si se cuenta con el número debido de caballos, vacas, cerdos, entonces la mezcla del estiércol tiene también la composición proporcional justa. Esto se halla relacionado con el hecho de que los animales comen la medida justa de lo que se les presenta como crecimiento vegetal porque consumen exactamente lo que la tierra puede aportar. Por esa razón producen en el curso de su proceso orgánico la cantidad de estiércol que es necesario devolver a la tierra. En realidad rige este principio, y aunque no sea posible llevarlo a la práctica totalmente, en un sentido ideal es correcto: si uno se ve obligado a incorporar estiércol de afuera, éste debería ser considerado y usado como remedio para una granja que ya se halla enferma. Una granja solo se halla sana en la medida en que pueda autosuministrarse el estiércol que necesita. Esto requiere una verdadera ciencia acerca de cuántos animales y de qué tipo se requieren en una granja determinada.” (Pág. 69)

 

 “Con ello ahora ustedes pueden hallar, a partir de la imagen de la forma del animal, una relación entre lo que el animal suministra en forma de estiércol, por ejemplo, y lo que necesita el suelo en el cual crecen las plantas que come el animal. Pues han de saber, que las fuerzas cósmicas activas en una planta vienen del interior de la tierra y son conducidas hacia arriba, y si una planta es particularmente rica en esas fuerzas cósmicas y un animal la come —animal que a su vez, a partir de ese forraje suministra al mismo tiempo el estiércol acorde con su organización particular—, entonces ese animal produce el abono apropiado para ese suelo en el cual crece la planta. Vean pues, que introduciéndose en la forma de las cosas, uno halla todo lo que necesita para esta individualidad acabada en sí misma que es la granja. Es preciso, eso sí, incluir el ganado.” (Pág. 72)

 

Una vez sentadas estas bases filosóficas que nos propuso Steiner en 1924, un año antes de su muerte, sintéticamente expuestas en De la vitalidad del suelo a la nutrición del espíritu, entramos directo a la controversia generada por las polémicas declaraciones de Bill Gates, referidas a la necesidad de abandonar el consumo de carne “natural” a cambio de variantes sintéticas producidas en laboratorio, para combatir el Cambio Climático según sus palabras, ya que en el fondo lo que pareciera estar en disputa, tanto desde la propiedad como discursivamente, es el uso del suelo y todos los recursos naturales: Tierra, suelo, sustrato: vitalidad y nutrición para nuestro alimento.

 

Siempre atentos a las novedades, la plataforma informativa Bichos de Campo se hizo eco del revuelo generado y entrevistó a Pablo Borrelli, gerente general de Ovis 21, el nodo argentino de la metodología de regeneración de pastizales creada por el africano Allan Savory y desarrollada desde su Savory Institute, por medio de la cual se instrumenta un manejo holístico que deja “descansar” el tiempo suficiente a las especies –tanto nativas como foráneas– presentes en un pastizal para promover una recarga de biomasa aérea y subterránea que contribuya generar una acumulación progresiva de carbono en el sistema. Dice Borrelli:

 

“Es cierto que la forma en que producimos alimentos en el mundo genera 25% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Casi la mitad de esas emisiones provienen de la huella de carbono de cultivos agrícolas, mientras que la otra mitad proviene de las emisiones de metano de los rumiantes y la deforestación, que se realiza para ampliar la frontera ganadera y agrícola. El enfoque de mirar solamente las emisiones no permite llegar a una comprensión profunda del problema. Lo que importa es el balance entre emisiones y secuestro. No hay chance de resolverlo si no entendemos el rol de los suelos como sumideros.”

 

“Antes de la expansión del hombre en el planeta, miles de millones de hectáreas estaban ocupadas por una población de herbívoros mucho mayor que la actual. Por ejemplo, en la Patagonia, se estima que en el Pleistoceno tardío había unos 25 millones de guanacos, más otros herbívoros extintos como caballos salvajes, vicuñas, milodones, macrauquenias, con su correspondiente población de predadores. Hoy, con la mayor parte de esta megafauna extinta, y con poblaciones de herbívoros que son una fracción de las originales, vemos que la concentración de metano está en aumento. Durante el Pleistoceno se estima que la concentración de metano en la atmósfera era de 730 partes por millón (ppm), mientras que actualmente está en 1900 ppm… Si antes había muchos mas herbívoros que ahora, ¿cómo se explica esto?”

 

 

 

¿Cómo recuperar el lazo perdido con la casa de nuestra especie, de todas las especies, con el sostén de lo viviente? ¿Cómo volver a experimentar esa sensación de pisar el suelo, la gramilla, la tierra fresca con los pies desnudos y sentirse parte del devenir de los ciclos cósmicos y planetarios que nos constituyen?

 

Del otro lado del charco, hace su aporte Eduardo Blasina, un prestigioso profesional, consultor y periodista agropecuario de Uruguay,  amigo de Bichos de Campo, a través de quienes nuevamente llegamos al artículo de referencia, publicado originalmente en el diario El Observador de Montevideo —que gentilmente autorizó su publicación en la Argentina a Bichos de Campo—, en el que Blasina recoge el guante y propone convidar… “Un asado para Bill y Melinda”, en el cual se refiere a la polémica que se desató cuando el controvertido magnate global recomendó comer carne sintética para enfrentar el cambio climático.

 

Blasina, quien además de reconocido profesional del sector agrícola en general es uno de los mayores especialistas en cannabis del Uruguay, tomó el guante con humor campechano, a la uruguaya, y presentó un enfoque “integrado”, en el sentido de “apocalípticos e integrados”, aquel valioso concepto de Umberto Eco, reconociendo por un lado la necesidad de no cerrar las puertas a las diversas líneas de innovación que están empezando a estar disponibles masivamente a nivel global, sin dejar por otro lado de honrar aquellas bases orgánicas y materiales que sostienen la históricamente ganada fama de país con sólida tradición ganadera, que los autoriza a reflexionar y replantearse los próximos pasos.

 

“¿Es distinta la ganadería con sus emisiones de metano que la industria petrolera? Es distinto un novillo de un automóvil con motor de combustión? Si no explicamos paciente y amigablemente esa diferencia, la ganadería tendrá un auge chino, pero en la próxima década es probable que los chinos migren a imitaciones de carne cultivadas que además muy probablemente sean muy competitivas en costos. Ya la lana ha enfrentado la dura competencia de las fibras sintéticas y está en los albores de una revalorización de una fibra natural y compostable.”

 

“La defensa es mostrarnos al mundo como un país que toma la agroecología en serio construye un escudo racional para proteger su ineludible y noble tarea de productor de alimentos de calidad que mide al menos cuatro variables: balance de carbono, biodiversidad, calidad de aguas y calidad e inocuidad de los alimentos. No se trata de demoler los actuales sistemas productivos para sustituirlo por la azada y los bueyes. Se trata de construir transiciones en la ganadería y en todos y cada uno de los rubros de producción. Como están haciendo los granjeros con su producción “integrada” poniendo mallas especiales en sus montes para proteger la fruta del ataque de insectos y aves, poniendo hormonas para causa confusión sexual en los insectos y prevenir su propagación y sorteando mil obstáculos para llegar a mercados externos. Y plantear el objetivo de la neutralidad del agro uruguayo como un todo, y en eso los árboles son fundamentales.”

“El mundo está cambiando muy rápido y cambiará cada vez más rápido. La amenaza para la carne uruguaya no es tal o cual persona. Es el cambio tecnológico y cultural acelerado. Hay que dar la batalla tecnológica de la medición y determinación de las mejores prácticas para el clima. Hay que dar la batalla cultural que explique dentro y fuera de fronteras la importancia del campo natural para sostener productiva y éticamente a la ganadería uruguaya.”

 

 

De este modo, refrendando el compromiso asumido, expandimos el alcance de los Alimentos saludables, individuos sanos, familias contentas, sociedad integradas que actualmente nos brinda De la tierra a la granja, llegando a través de nuestra plataforma de intercambio online almacenjanus.bio a una mayor cantidad de mesas familiares de consumidores responsables, por ahora ubicadas en diferentes localidades del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, en un radio cercano a nuestra granja biodinámica.

 

Ofrecemos estas noticias seleccionadas y puestas en contexto como continuidad de la tarea informativa que nos hemos propuesto, basada en nuestros Cuatro Pilares Fundamentales, según los cuales la comunicación integrada constituye una dimensión necesaria que nos permite articular con coherencia el decir y el hacer, con el propósito claro de producir alimentos vitales y nutritivos.

 

Conocer los factores de riesgo nos permitirá elegir las opciones seguras: todas nuestras actividades se realizan respetando con responsabilidad y compromiso el marco normativo desarrollado por el Gobierno Nacional y explicado en nuestra página web: Alimentos para compartir y protocolos para cuidarnos.

 

Los invitamos a compartir, participar, comprometerse y disfrutar de nuestra Experiencia Biodinámica completando nuestro Formulario de Contacto¡Gracias por elegir formar parte de la gran familia Janus!

 



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