Agroecología, una alternativa viable | JANUS
Janus Proyecto Rural Integrador es una granja sustentable, sostenida en los principios de la Agricultura Biodinámica, donde producimos alimentos vitales y nutritivos sin presencia de agroquímicos, con un modelo de intercambio y consumo responsable basado en CSA, la Comunidad que Sostiene la Agricultura, ubicada en la provincia de Río Negro, Patagonia Argentina.
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Agroecología, una alternativa viable

Agroecología, una alternativa viable

En estos últimos años venimos observando en la opinión pública, en las agendas de los medios y en las redes sociales una importante y creciente presencia de información de todo tipo acerca de los mismos temas que son prioritarios para JANUS Proyecto Rural Integrador.

 

Afortunadamente no estamos solos a la hora de plantearnos varias preguntas vinculadas con la soberanía alimentaria y la suficiencia alimentaria, grandes conceptos afines y complementarios que se articulan con otros temas de interés.

 

Estas cuestiones de fondo, poco a poco y empujadas por el empoderamiento y la participación de la gente, van interpelando e interesando a diferentes actores institucionales, locales, regionales y nacionales, reorientando a su vez las estrategias y los posicionamientos de los organismos responsables de las políticas públicas en la materia.

 

Vamos a ir compartiendo en nuestro sitio web y en nuestra FanPage de Facebook algunas de las noticias, notas y artículos que nos interpelan y nos acompañan en este camino socioproductivo que hemos elegido, con el objetivo de aportar una mirada de contexto a los desafíos del presente.

 

«La institucionalización de este enfoque en el INTA conlleva avances y desafíos para lograr un desarrollo territorial sostenible. En diálogo con el ordenamiento territorial, es una opción frente al cambio climático para generar más alimentos con sustentabilidad ambiental. Representa una oportunidad para la agricultura.»

 

La definición de la agroecología está enmarcada en las tensiones propias de todo campo de desarrollo disciplinar. Reconocida por la literatura científica en los años 30 —del siglo pasado—, surge en el continente americano en los ’70 como expresión de una nueva manera de hacer agricultura -asociada a la sustentabilidad de los sistemas y sus impactos ambientales como en la salud humana-.

 

En los ’80, aparece ligada a movimientos sociales y campesinos en Centroamérica, hasta llegar, no sin controversias y con debates en plena vigencia, a ocupar un lugar destacado en la agenda institucional de organismos de ciencia y tecnología.

 

La institucionalización alcanza a “organismos como el Instituto Nacional de Investigación Agronómica de Francia (INRA), la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA) de Brasil, o, el INTA en Argentina”, señala Pablo Tittonell, coordinador del Programa Nacional Recursos Naturales, Gestión Ambiental y Ecorregiones (PNNAT) del INTA.

 

En este último, la agroecología plantea una serie de debates a su interior y desafíos en innovación tecnológica y organizativa, con aportes desde “la gestión ambiental, la biodiversidad, el estudio del clima y el ordenamiento territorial”, reconoce el PNNAT.

 

En un escenario de crecimiento demográfico, cambio climático y degradación de los ecosistemas naturales, la agroecología constituye una alternativa que permite generar más alimentos y hacerlo de manera sustentable.
Al respecto, es necesario conocer ¿qué es para el INTA la agroecología? Según Tittonell: “Lo que tratamos de mostrar en el trabajo diario es que, en realidad, la agroecología ofrece elementos muy importantes para la agricultura en pequeña y a gran escala”.

 

Se trata de una disciplina que integra una serie de conceptos, herramientas y técnicas que permiten conceptualizar desde la escala de parcela hasta una escala de paisaje.

 

“Es una oportunidad de integrar distintas dimensiones: ecológica, social, económica, política y tecnológica en el desarrollo del territorio. También un valioso aporte para pensar la sustentabilidad de las ciudades, cómo se alimentarán en el siglo XXI y cómo contribuirá a la resiliencia de los asentamientos humanos”, explica Beatriz Giobellina, coordinadora del Proyecto Específico Soporte Técnico y Capacitación en Procesos de Ordenamiento Territorial Rural del PNNAT del INTA.

 

Maximiliano Pérez, del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF) Región Pampeana del INTA, la caracteriza como “una herramienta que permite a los productores aumentar los niveles de autonomía”. Llevándolos a reducir los niveles de dependencia que “hoy les plantea la agricultura y la tecnología”. Otro factor importante “es el aumento de la diversidad”, ya que hay distintas formas de practicarla.

 

Ver más en la fuente: Revista de Investigaciones Agropecuarias (RIA) INTA

 

 

(Foto ilustrativa: tarde de riego en la huerta de Janus)



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